Más allá de la consideración que cada cual tenga sobre el gobierno de Venezuela, mucho más allá de la simpatía o antipatía que genere la herencia de Maduro en la persona de Delcy, por mucho que asombre la connivencia de la administración Trump con la dirigencia que queda allí, por más que se extrañe, y reivindique, la vuelta de María Corina y la culminación de un propósito verdaderamente democrático allí, lo que ha ocurrido en Venezuela al desatarse con violencia la fuerza de la naturaleza...