Pasan las semanas y crece un ruido inédito y global. Los titulares se amontonan, los comentarios incendian y la historia se repite. Antes asesinaban a un archiduque, ahora a un influencer. Antes los nazis invadían Polonia, ahora los rusos, los israelíes, los del Congo... Vuelven los genocidios y los que se ponen de perfil. Aquí en España, nuestras dos Españas, el duelo a garrotazos de siempre. El umbral no es un lugar, son todos los lugares a la vez, el solapamiento, la orilla y el espacio común.