Las correcciones La condena a Ábalos no debería dejar indiferente a nadie, y menos a una izquierda que llegó con la promesa de regeneración Tanto sus adversarios como sus aliados (pocos) dentro del laborismo coincidían estos días en describir a Keir Starmer como «un hombre decente». Starmer llegó a la política a los 52 años, en 2015, tras una exitosa carrera como abogado de derechos humanos que le llevó a ser fiscal jefe de Inglaterra y Gales.