Los múltiples y serios riesgos legales que enfrenta Donald Trump en las seis investigaciones federales y estatales que pesan sobre él, amenazan con hundir su imperio económico y político. Y no puede culpar a nadie, salvo a sí mismo. Porque nadie le obligó a cometer un fraude de al menos $250 millones, según la acusación de esta semana de la Fiscalía de Nueva York.