La propuesta de recortar el calendario escolar generó polémica, pero a nadie debería sorprender. No es un error de cálculo ni una decisión aislada: es el síntoma más reciente de un régimen que nunca ha tenido a la niñez en el centro. Lo que vemos hoy es el resultado de años de decisiones que fueron debilitando, una por una, las redes de protección para niñas, niños y adolescentes. Primero cerraron las estancias infantiles: más de 9 mil en todo el país y 330 mil niños sin servicio.