Hay temporadas en las que el maquillaje y el pelo acompañan la moda, y otras en las que directamente marcan el ritmo. Esta primavera-verano 2026 pertenece al segundo grupo. Después de varios meses dominados por la estética limpia, los acabados casi invisibles y la obsesión por parecer ‘sin maquillar’, las pasarelas y los medios especializados apuntan ahora hacia una belleza más pensada, más pulida y, sobre todo, más expresiva.