Mostrar resumen Ocultar resumen Cómo se descubrieron los restos Qué contienen esos granos Por qué importa hoy Bajo la superficie de Omaha Beach hay más que conchas y cuarzo: la arena guarda fragmentos metálicos ligados a las explosiones del Día D, un rastro físico de la Segunda Guerra Mundial que aún puede rastrearse, pero que se está perdiendo lentamente. Este descubrimiento plantea una pregunta inmediata: ¿hasta cuándo permanecerá ese testimonio microscópico de la batalla?