Si bien el establecimiento era ya ampliamente conocido a nivel provincial, andaluz e incluso nacional, en los últimos años ha dado el salto definitivo fuera de nuestras fronteras. Y de la forma más inesperada... Por obra y gracia de las redes sociales –que en cuestión de horas pueden viralizar lo más ignoto a nivel mundial–, el nombre de este establecimiento salobreñero ha conseguido llegar a los rincones más recónditos del planeta. Pero el fenómeno tiene una protagonista singular: La Chica.