Durante más de 200 años, Estados Unidos y México han mantenido una relación basada en la diplomacia, la colaboración y la prosperidad compartida. En ningún otro lugar esto es más evidente que en la región de San Diego-Tijuana, un centro económico crucial impulsado por el comercio y la innovación binacionales. A lo largo de la historia, el diálogo y la cooperación han demostrado ser las formas más eficaces de abordar las diferencias y fortalecer nuestro futuro compartido.