Donald Trump. / AARON SCHWARTZ, EFE Donald Trump nunca ha creado un buscador, una red social propia con millones de usuarios ajenos a su órbita política, ni un fabricante de semiconductores. Su nombre, durante décadas, quedó asociado al cemento, no al código. Y sin embargo, la última fotografía de su patrimonio muestra a un hombre cuya riqueza respira, cada vez más, al ritmo de Silicon Valley.