Auna allegada he escuchado atreverse con Ojos verdes. Poco reparé en los detalles de la letra inmortalizada por Miguel de Molina, que tuvo que irse de España, y morir en Buenos Aires. Faraón de la copla desde los años 30, versionó otra turbulenta tonadilla, que hoy sería objeto de un estigma más woke que clerical, La bien pagá. Ambas, sobre la prostitución, y su menester para hombres a salvo.