El problema de los retrasos afecta principalmente al servicio de transporte sanitario programado, que es el que se encarga de llevar al centro sanitario y devolver de nuevo a sus domicilios a diferentes personas que reciben tratamiento médico periódico en los hospitales. Se benefician de este servicio pacientes que deben acudir a sesiones de quimioterapia, de hemodiálisis o de fisioterapia, por citar solo algunos casos.