La narcolancha que embistió la zodiac en la que iban los dos guardias civiles asesinados en Barbate cuenta con 900 caballos de potencia y cuatro motores. Una imponente embarcación de 14 metros de eslora que pesa 5.000 kilos, un monstruo invencible para las patrulleras de la Guardia Civil, cuyos mandos eran perfectamente conscientes de la inferioridad de condiciones. Pero, ¿quién dio la orden de que esa zodiac de la Guardia Civil estuviera esa noche ahí, enfrentándose a los narcos?