Podría haber sido un robo digno de serie de televisión, pero la explicación era más sencilla. Este fin de semana, una familia de Sevilla denunció que habían perdido un cuadro del pintor valenciano Joaquín Sorolla antes de marcharse de vacaciones. Según explicó El País, los propietarios de la pintura dejaron la obra apoyada en la calle mientras cargaban el equipaje en su coche antes de emprender un viaje.