Los logros humanos siempre acarrean ciertas desventajas. Y estas consecuencias indeseables suelen tener una distribución muy desigual. Las velocidades más altas y sus efectos no han sido una excepción. La velocidad trae consigo peligros y beneficios: la velocidad excesiva, en muchas formas, mata, pero recibir la atención médica más rápida posible después de un accidente cerebrovascular es clave para la recuperación o la prevención de la muerte por hemorragia interna.