Dar el salto hacia la movilidad sostenible en Colombia acaba de volverse una decisión financieramente mucho más atractiva. Tradicionalmente, la compra de un vehículo de nuevas energías se justificaba por el ahorro en combustible y la codiciada exención del ‘Pico y Placa’. Sin embargo, un reciente pronunciamiento de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) ha abierto la puerta para que los compradores recuperen una importante suma de dinero que, hasta ahora, daban por perdida.