COMPARTIR EN REDES Un mal muy dilatado y execrable, que se observa reiteradamente tanto en el ámbito político y social como en el entorno de ciertos medios de comunicación es, sin temor a equívocos, el de la mentira. A pesar de no ser un vicio novedoso, es indiscutible que en la actualidad se ha convertido en una habitual forma de actuar, infamante y vergonzosa, incluso en una manera frívola de envolver las cosas con el sutil celofán de la aromática hipocresía.