Después de enviudar, Sam Cooper viaja con su hija Claire a un complejo residencial para la tercera edad, “The Boroughs”, ubicado en medio del desierto, y que será su nuevo hogar. Su anterior ocupante murió en circunstancias extrañas, pero el recién llegado lo ignora. Aunque se trata de un lugar idílico pensado para gente con dinero, que incluye todo tipo de servicios comunes como un gimnasio, no deja de ser algo deprimente, que Sam ve como el lugar donde eventualmente acabará sus días.