Bloomberg — El CEO de Volkswagen AG, Oliver Blume, se enfrenta a una presión cada vez mayor por parte de los accionistas para que demuestre que su proceso de reestructuración avanza con la suficiente rapidez, al tiempo que la drástica revisión a la baja de las previsiones de BMW AG agrava las preocupaciones sobre las perspectivas del sector automovilístico alemán.