Adaptación del one-shot Diente de león de Hideaki Sorachi, creador de Gintama, y eso es algo que se nota desde el primer momento, para bien y para mal. Porque sí, mantiene ese sello tan característico de su autor, pero también arrastra muchos de los clichés de una época que ya queda bastante atrás. La historia sigue a Tetsuo Tanba y Misaki Kurogane, dos ángeles encargados de guiar a las almas que se han quedado atrapadas en el mundo terrenal.