Tras el fiasco generado por el operativo de reapertura del estadio Azteca, que desató burlas, memes y quejas de los asistentes al partido México-Portugal, la presienta Claudia Sheinbaum llamó a cuentas a Clara Brugada y a su equipo para leerles la cartilla. Dicen que en la reunión, realizada el 30 de marzo en Palacio Nacional, el regaño presidencial fue duro y lo que le sigue, y dejó claro que Brugada y su equipo no pueden con el paquete, por lo que fueron relevados de las tareas de coordinación.