A la mesa también se sentaron los caciques de la UCR: el presidente del partido e intendente de Venado Tuerto, Leonel Chiarella, y el jefe boinablanca provincial, Felipe Michlig. La presencia de ambos se explica porque, según fuentes del PRO, Macri tenía intenciones de conversar con los altos mandos del radicalismo, tanto provincial como nacional. Por lo que pudo recopilar este medio, Macri valoró la gestión de Pullaro e intercambiaron miradas respecto a la situación actual que atraviesa el país.