Por primera vez en mucho tiempo —y cuando digo mucho tiempo, me refiero a años— no veía al pueblo mexicano tan enchufado con la Selección Mexicana como ahora. El equipo de Javier Aguirre juega, y juega muy bien. Después de una fase de grupos perfecta, en la que consiguió tres victorias por primera vez en la historia de los Mundiales, reafirmó su gran momento en los dieciseisavos de final al vencer con autoridad 2-0 a Ecuador.