Ansiedad. Ganas de lucirse ante el público. Poca concentración. Estas, y otras, podrían ser las razones por las cuales, la selección del pueblo, la del baloncesto masculino, tiene serios problemas para alzarse con la victoria en los partidos cerrados en los que ha servido como dueño de casa desde la implementación, a partir del 2017, del sistema de ventanas por parte de la Federación Dominicana de Baloncesto.