Hay muchas cosas que hacen ridículamente feliz a Lauren Sánchez Bezos. Los helicópteros. La moda. Proteger al narval. Su hermana pequeña, Elena. Sus cinco mejores amigas. Y, por supuesto, su nuevo marido, Jeff Bezos. Ella y Bezos lo hacen todo juntos. En un día normal, los recién casados se despiertan sobre las 6 en su nuevo complejo de unos 230 millones de dólares en Indian Creek, una exclusiva isla privada de Miami a menudo conocida como el "Búnker de los Multimillonarios". No tocan sus teléfonos.