«Puedes saber muchas cosas de una persona por el cóctel que pide». Rafa Martín lo tiene claro. Y si alguien se acerca a una barra y pide un Dry Martini, suele imaginar a una persona curiosa, con cierta cultura gastronómica y dispuesta a enfrentarse a una bebida que no hace concesiones. No es casualidad que este clásico centenario sea también el cóctel favorito del fundador de Brassclub. Su fama ha trascendido generaciones.