El caso que involucra a Rey Grupero, Nanda Rocha y el pequeño Enzo ha dado un giro que ha encendido las alarmas. Lo que comenzó como una lucha pública para denunciar un presunto caso de abuso infantil y exigir justicia para un menor, ahora se ha convertido en una situación marcada por amenazas, intimidaciones y preocupaciones por la seguridad de quienes encabezan la denuncia.