Las opiniones expresadas en este artículo son únicamente del autor y no reflejan las opiniones y creencias de El Nuevo Día o sus afiliados. Es imperativo que los científicos climáticos, la clase política, y todos aquellos responsables de implementar iniciativas climáticas presten atención a la Comunidad Sorda, enfatiza Andrea Isabel López. En Puerto Rico, el cambio climático no es una amenaza lejana, sino una realidad cotidiana.