Pedro Sánchez en Moncloa. | Cordon Press Se dice que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Pedro Sánchez no necesita mil veces, le basta con el BOE, el aparato mediático afín y la connivencia de sus socios. La mentira no es un recurso de emergencia al que se acude cuando la realidad aprieta, es el método, la estrategia y el único idioma en que este Ejecutivo se relaciona con los ciudadanos. Y estos días España ha recibido nuevas dosis de ese arte.