Grupo do Desassossego, en pleno ensayo en un local cedido por el Ayuntamiento de Beja. Brais Suárez Un domingo en las postrimerías del invierno, las calles y plazas empedradas de Beja, en el Baixo Alentejo, son como una extensión de la llanura de encinas que rodea la ciudad, de un reposo silencioso Contenido exclusivo para suscriptores Suscríbete para seguir leyendo y acceder sin límites a todas las noticias Suscríbete