Vengo de una familia de educadores: mi padre y mi madre son docentes, y mi hermana es especialista en educación. Tuve el privilegio de empezar a dar clases en la universidad a los 19 años y notaba que muchos alumnos estudiaban mucho tiempo pero desaprobaban porque lo hacían en entornos distraídos. Luego de hacer una maestría en neurociencia aplicada a la educación, me enfoqué en la concentración.