El Kremlin y la catedral de San Basilio, en Moscú, Rusia. 6 mayo 2026 (REUTERS/Anastasia Barashkova/Archivo) El Kremlin se esfuerza por responder a una campaña cada vez más intensa de ataques con drones ucranianos que penetran cada vez más en Rusia, alcanzando instalaciones clave de producción de armas, destruyendo una proporción cada vez mayor de la capacidad de refinación de petróleo y provocando escasez de combustible en todo el país.