La defensa de Manuel Adorni y el desgaste de sostenerlo durante 107 días no es la única razón sobre las dificultades que tiene el oficialismo en el Congreso. El otro problema es que, por ahora, en el Senado el Gobierno no logra reunir las voluntades suficientes para avanzar con los objetivos que fijó Javier Milei. Por eso Diego Santilli se mueve con celeridad, porque sabe que hay una dura realidad después de la caída de su antecesor.