Auri Soto, no es un nombre cualquiera, porque a Auritiña, como la conocían en Soutelo de Montes, su nombre se lo puso el que ha sido su compañero de vida, Benito Janeiro. "Fue mi marido quien empezó a llamarme así porque no me gustaba mi nombre", contestó con cara de pilla el día que le confesé que era la primera que conocía que no fuera de mi familia.