Andalucía aún no ha entrado oficialmente en la época de peligro alto de incendios forestales y el mapa ya ofrece señales suficientes para mirar al verano con preocupación. En pocos días, el fuego ha aparecido en espacios de enorme valor ambiental, como Doñana; en zonas forestales próximas a núcleos habitados, como la Sierra Morena sevillana; y en provincias como Málaga y Almería, donde el viento, el calor y la sequedad del terreno convierten cualquier conato en una emergencia difícil de contener.