Con motosierras y machetes, arqueólogos e investigadores se abrieron paso y descubrieron Minanbé, que significa en lengua maya “No hay camino”, una pequeña ciudad en la selva maya en Campeche, a mitad de la carretera entre Escárcega y Chetumal, en una región donde no hay zonas arqueológicas registradas y que supone uno de los hallazgos más representativos de los últimos años.