El valle de Cuna y Cenera reformó integralmente su vieja carretera hace ahora 25 años. La actuación, que por entonces costó 2,1 millones de euros, dio respuesta a una larga reivindicación vecinal. Se habilitó una acera de tres kilómetros de longitud para facilitar el tránsito peatonal por el considerado como principal "merendero" de Mieres, con una afluencia de turistas, senderistas y cicloturistas que no ha dejado de crecer desde entonces.