Una clínica de Londres, dirigida por un exfabricante de helado artesanal, está tratando a pacientes con cáncer en etapa 4 mediante un método que consiste en introducirlos, desnudos del cuello hacia abajo, en una bolsa de plástico mientras inhalan dióxido de cloro, un agente oxidante utilizado como blanqueador industrial. Incluso la persona que administra el tratamiento reconoce que este puede ser "peligroso".