Mercedes-AMG parece haber entendido algo que muchos de sus clientes nunca dejaron de decir: un AMG de verdad necesita un V8. Después de años de polémica por sustituir el V8 del C 63 por un sofisticado, pero muy discutido, sistema híbrido enchufable de cuatro cilindros, la marca alemana acaba de presentar una nueva evolución de su motor de ocho cilindros que es toda una declaración de intenciones, pues tendrá mejor respuesta y, sobre todo, será más emocionante.