El ladrón con canas Mason Goddard pone en marcha un plan para robar coches de lujo en un evento para millonarios, con ayuda de Amelia Decker, su nueva cómplice, pero resulta que ella trabaja para el FBI, por lo que se ve obligado a huir sin el botín. Intentar retirarse parecía la opción sensata, pero Shawn, su hermano menor, le recuerda que la familia que roba unida… a veces acaba en comisaría unida, y lo convence para un “último” golpe.