«Si declaramos la guerra a los Estados Unidos, avanzaremos sin oposición y obtendremos victoria tras victoria durante los primeros seis o doce meses. No obstante, si la guerra se prolonga más de un año, no albergo esperanza alguna». (Isoroku Yamamoto, comandante en jefe de la Flota Imperial Japonesa, advirtiendo a principios de 1941 sobre las consecuencias de una posible guerra que, pese a su oposición personal, sería declarada a fínales de ese mismo año).