Aunque es un distintivo de la cocina tapatía, la carne en su jugo no tiene una historia tan larga. Es uno de esos platos tan sabrosos que parece increíble que no hayan estado siempre ahí. Nació a mediados del siglo XX en restaurantes familiares, luego la receta se fue extendiendo y modificando en cocinas de todo Guadalajara y, ahora, de varios estados del país.