Frente a su mayor crisis económica en 66 años de revolución cubana y tras el “cerco energético” que ha asfixiado su actividad cotidiana, Cuba abre su economía con un paquete de medidas que autorizan la entrada de bancos privados, permiten una mayor inversión extranjera, incluyendo a cubanos en el exterior y facultan la participación de actores privados en sectores clave. Un giro mayor a 66 años del inicio de su revolución, reconoció Eugenio Martínez Enríquez, embajador de Cuba en México.