Hay carreras que no explotan: maduran. Y quizá por eso, el momento profesional de Kira Miró resulta especialmente interesante. No estamos ante una actriz recién descubierta ni ante un fenómeno pasajero, sino ante una intérprete que ha sabido construir una trayectoria larga, popular y versátil (junto a directores como Álex de la Iglesia, Pedro Almodóvar o Fernando Colomo), y que ahora recoge los frutos con una naturalidad luminosa.