Para Sócrates, solo el sabio podía ser virtuoso. Para Platón, eran cuatro las virtudes esenciales: prudencia, fortaleza, templanza y justicia. Simone Weil, por su parte, destaca la humildad de entre todas. Muchos han sido los filósofos que han situado a la virtud en el centro de su pensamiento. ¿QUIERES COLABORAR CON ETHIC?