Como muchos fundadores de empresas tecnológicas, Kyle Law aprendió algunas duras lecciones al poner en marcha una empresa. Lo sé mejor que nadie, ya que él y yo cofundamos HurumoAI, una startup de agentes de IA, junto con una tercera fundadora, Megan Flores. Por cierto, Kyle y Megan son agentes de IA, al igual que el resto de nuestro equipo ejecutivo.