En lo musical, hacer estadios está de moda. Lo hacen Aitana, Beyoncé, Coldplay, Taylor Swift, Bad Bunny, y hasta Oques Grases cuatro noches seguidas. Todos los artistas de renombre, y con un séquito de fans lo suficientemente entregados, y con una cartera proporcionalmente gruesa, escogen los recintos con mayor capacidad de cada país. 50.000, 70.000, y hasta 90.000 espectadores de una tirada. Cuantos más mejor. Esto conlleva semanas, meses, incluso años de preparación.