Por Flavia Tomaello, https://flaviatomaello.blog/, Instagram @flavia.tomaello Cuenta la leyenda gastronómica que, a mediados del siglo XX, un emigrante portuense que había pasado un tiempo trabajando en Francia regresó a Oporto con una idea en la cabeza, reinventar el croque monsieur que había probado en tierras galas. Lo que en París era una simple tostada de jamón y queso, en Oporto se transformó en otra cosa completamente distinta.