Después del decepcionante estreno de Portugal en el Mundial, donde apenas pudo rescatar un empate 1-1 ante la humilde República Democrática del Congo, todos los cañones apuntaron al rendimiento de Cristiano Ronaldo, quien no solo fue blanco de críticas por parte de los hinchas, sino también por sus propios compañeros. A sus 41 años, el capitán luso continúa siendo una pieza fija en el esquema del entrenador, Roberto Martínez, aunque su rendimiento está lejos de sus mejores épocas.