Han pasado veintiocho años desde su debut con ‘Salto al vacío’ y, desde entonces, todo el cine de Daniel Calparsoro ha sido un viaje hacia argumentos de contenido violento, ya sea la guerra, ya sean atracos y robos, siempre a través de historias sólidas, una realización en la que se nota la pasión del cineasta por la acción y los efectos, y unos personajes muy fuertes a cargo de actores con una capacidad extraordinaria para meterse en la piel de gente dura y compleja.